Blake regresa con El Diario del Loco, un álbum que no solo refleja su proceso de cambio personal, sino que también devuelve su música a las raíces, con la madurez y los medios de hoy. Hablamos con él sobre música, la importancia de la autenticidad y por qué el directo sigue siendo el lugar donde un artista demuestra quién es de verdad.
UR: Por si hay alguien que no te conoce… ¿Cómo te presentarías tú mismo? ¿Quién es Blake?
BLAKE: Para mí… mmm, una persona, un cualquiera que hace música para cualquiera. Siempre lo interpretaba así, creo que con un estilo definido que te puede gustar o no, pero es mío.
UR: Ahora acabas de sacar un álbum, El Diario del Loco. El título ya de por sí impacta bastante.
BLAKE: Sí. ¿Qué es El Diario del Loco? Tuve una época en los últimos dos años un poco turbia y de muchos cambios. Estuve en un tratamiento psicológico bastante tiempo y me planteé un cambio personal y llevarlo al plano profesional. Para mí fue… de hecho me lo dijeron en terapia: “Tú haces música, esto se usa como terapia, así que dale una vuelta”. Y en el disco lo pone, ¿no? Es como si fuera un diario trasladado a la música, tanto en lo social como en vivencias mías. La terapia duró unos nueve meses y son nueve temas.
UR: ¿Y cuando empiezas a hacer el disco, piensas primero en el título y luego en el desarrollo?
BLAKE: En este caso, sí. En otros no, pero en este trabajo lo tenía muy claro. Sin prisa. Es un disco nuestro, no está vendido a nadie, es algo mío. Y cada vez que pasaba por eso, tienes esa variedad de etapas de lo que he vivido. No se repite nada. Es como ir quemando etapas en un proceso psicológico y en una evolución, para mí como artista y también con nuevos productores, con las raíces de antes pero con los medios de ahora. Es un poco el resumen de eso. No sé… es especial para mí.
UR: ¿Y a la hora de escucharlo? ¿Crees que debería escucharse en orden?
BLAKE: No necesariamente. Es verdad que el primer tema y el último tienen un punto en común, tanto porque son composiciones mías por piano y empiezan y acaban parecido, aunque sean temáticas diferentes. Pero no, porque al final son etapas. Hay temas sociales como el que da nombre al disco, El Diario del Loco. Hay temas de vivencias personales. No todo es malo, es un poco de todo. Puedes escucharlo en el orden que quieras. Yo lo ordené así porque fue el orden en que los fui haciendo.
UR: ¿Y cómo te gustaría que la gente escuchase el disco?
BLAKE: Tal cual está en el disco. Pero depende de la circunstancia que estés pasando tú. Yo cuando consumo música, me gusta escucharla solo, pero me han llegado historias de gente que lo pone en un bar o en alguna fiesta. Yo te recomiendo escucharlo solo y fijarte en la letra, porque tiene bastante materia metida en el mensaje. Pero cada uno puede llevárselo a su terreno.
UR: Pasando al tema de las colaboraciones, ¿Cómo surgieron y por qué las elegiste?
BLAKE: Había un par más, pero después de pensarlo mucho no encajaban en el concepto. Igual saldrán como bonus del disco. Aldo es para mí un referente en el rap del mundo. Lo conozco desde hace años y le pasé una prueba que hice yo, le encantó. Representa una generación de raperos por encima de la vieja escuela. Era como volver a mis raíces.
Habría hecho un disco sin colabos porque está pensado así, muy mío, muy de mi esencia, con temas producidos por mí. Pero Aldo encajó en ese periodo, llegó a tiempo y todo, y está perfecto así. Sí que puede haber alguna colabo más, pero la sacaremos después del disco como extra.
UR: Y en cuanto a las producciones, me has dicho que has producido tú gran parte…
BLAKE: Sí, me recuerda mucho a lo que solía hacer. Aunque conocí a un chico es buenísimo, es Kandas, es una máquina y también conté con Dualy, que ya teníamos un tema juntos. Yo produzco temas, pero no me considero productor porque no llego a ese nivel de conocimiento. Tengo mi movida en la cabeza, y con la práctica, sale mi esencia.
UR: ¿En qué momento te surge la idea de volver a esos inicios?
BLAKE: Lo digo en El Diario del Loco. Hay un momento en que una persona llega y lo chungo es mantenerse. La gente tiende a pensar: “¿Qué tengo que hacer para seguir manteniéndome?”. Pero es imposible. Yo paré y dije: “Sé tú y ya está”. Nunca vas a gustar a todo el mundo, las modas pasan. Si consigues tener tu rollo y lo mantienes, al final eso es lo que funciona.
UR: Si pudieses hablar con el Blake de hace seis años, ¿qué le dirías?
BLAKE: Que sea el mismo, que no le vas a gustar a todo el mundo. Que no se tome tan a pecho las críticas, ni lo bueno tampoco. Que el tiempo vale más que nada, porque pasa muy rápido. Si mentalmente no estás bien, lo profesional es una mentira. Le diría que el tiempo coloca todo en su lugar, y que eso es lo importante.
UR: ¿Y qué crees que te hace único en el panorama?
BLAKE: Tener un mensaje y una esencia musical. Puede gustar o no, pero lo hago yo, suena a mí. Es una marca, no en el sentido comercial, sino en algo que se distingue del resto.
UR: Cambiando un poco de tercio… ¿A la hora de componer, qué va primero: la letra o la base?
BLAKE: Primero hago la base. Para mí no es lo que dices, sino cómo lo dices. La melodía, el bombo, la caja… tienen que estar a la par con la voz.
Para mí, la música y la letra tienen que ser un pack. Yo me adapto a la música, no al revés.
UR: Hablando del directo, ¿cuando produces y compones piensas también en cómo sonará en directo?
BLAKE: Depende. Hay temas que sí, y otros que no. Hay temas que son más de escuchar. Pero sí, a veces pienso: “Esto en directo puede funcionar”.
UR: ¿Qué importancia tiene para ti el directo?
BLAKE: Muchísima. Al final, para mí hay dos tipos de artistas: los de internet y los de directo. Un artista se mantiene en el tiempo por el directo. Cuando ves a una persona en directo, dices: “La próxima vez que venga, voy”.
Cuando una persona paga una entrada y me ve en directo, quiero que salga diciendo: “Quiero volver a verlo”. La vida de un artista está ahí.

UR: Hablando de la gira: Santiago, León, Granada, Córdoba, el Viña Rock… ¿Qué se va a encontrar la gente que vaya a verte?
BLAKE: Se va a encontrar mi esencia. Un concierto bastante largo, más de lo que solía hacer en sala. Creo que todo ese cambio personal que he dado, tanto en lo mental como en lo físico, se transforma en los directos.
Así que invito a la gente que me escucha a ir y comprobarlo por ellos mismos. Y a quien me esté descubriendo ahora, que nunca es tarde.

