Por Juan Michel Vertiz (@juanmichelv)
Dentro de la naturaleza de cualquier competición, lo normal es apostar por el triunfo de los favoritos. Los que reúnen las características que a lo largo de los años se le han adjudicado a los ganadores, son los que en la mayoría de los casos reciben los reflectores y tienen enfrente los micrófonos.
Sin embargo, el éxito y la gloria no están reservados solo para ellos. En este caso, una vez que arranca el beat y las conexiones neuronales empiezan a enlazar las rimas, toda expectativa queda obsoleta. Las ideas, prejuicios y favoritismos se bajan de la tarima y solo quedan personas con un micrófono en la mano buscando un solo objetivo: rapear mejor que el que está enfrente.
Es así como se gana en esta disciplina. No hay goles o anotaciones, solo MCs cara a cara sin nada más que su ingenio y el vital deseo de ganar. Bajo esa premisa, ¿no es cualquier resultado más que posible? Al final de cuentas, ¿tiene la mente algún límite? Probablemente, solo los que nosotros mismos nos ponemos.
Y si no le ponemos barreras a nuestra mente, las posibilidades de lograr nuestros sueños aumentan conforme más lo intentamos.
Jorge Antonio Hernández Román, mejor conocido en el mundo de la improvisación como Fat Tony, se plantó en los Quarry Studios el pasado viernes 17 de octubre con la firme idea de ser campeón de la Final Nacional Red Bull Batalla. Va a lograrlo, pero aún no lo sabe.
El sorteo lo emparejó con Nota Roja en los octavos. Primer batacazo de la noche y a cuartos. Artil es el siguiente y el resultado es el mismo: segundo batacazo de la noche y a semifinales. Drixer corre la misma suerte que los dos anteriores: tercer batacazo de la noche y a la final.
Así de rápido cambió la narrativa del evento: en tres buenas batallas Fat Tony pasó de no ser tomado en cuenta a estar a tres rondas de ser campeón.
A la par, se cocina otra historia. Rapder va por su cuarto título nacional para superar a Aczino y ser el máximo ganador de la competencia. En su llave las cosas tampoco son fáciles. Potencia iba por su revancha de la final anterior, pero no fue capaz de evitar el mismo resultado. Saturno intentó dejar fuera su amigo, pero se vio superado . Ari Carrillo quería emular la proeza de Tony, pero no lo consiguió. En el caso del tapatío, los pronósticos sí se cumplen y está a las puertas del título.
Son casi las 22:30 y de 16, solo quedan dos. Fat Tony vs Rapder es la Gran Final de la Nacional.
La imagen es muy poderosa: Antonio y Eder están parados sobre el logo de la competición, viéndose fijamente a los ojos, pero sin decir nada todavía. No es necesario. Están a segundos de escupirle al micrófono sus mejores argumentos para ganar.
En 2021 tuvieron una batalla de exhibición y si bien no había resultado de por medio, el capitalino no tuvo el desempeño que hubiera querido. Sin embargo, ya no era 2021 ni una batalla de exhibición. Era la final y estaban en un escenario ante cientos de personas para definir quien iba a ser el campeón de México. Casi nada.

Ni miedo ni respeto, ir al cuello no solo por el trofeo, sino ante la oportunidad más grande de su vida de cumplir su sueño. El momento es ahora, al final de cuentas, ¿cada cuanto se puede estar en la final de Red Bull Batalla?
Una vez que se acaba la batalla, no hay más que puedas hacer. Solo estar frente a los jueces y esperar a que decidan que eres el ganador.
Probablemente, los 10 segundos más largos de su carrera. Todo Quarry Studios corea la cuenta regresiva y después del “UNO”, dos de los tres jueces enseñan el cartel con su nombre y Serko Fu levanta su brazo. Fat Tony es campeón nacional de México.
Las piernas flaquean y es inevitable caer al suelo, el peso de un sueño cumplido es demasiado como mantenerse de pie. En ese momento, todos los demás raperos se lanzan para festejar con él. Ya no hay competición ni rivalidad, solo una alegría compartida por alguien a quien una vez que todo se apaga consideras tu amigo.
Con una voz desgastada, pero con emoción claramente palpable, y ya con el trofeo en la mano, Antonio pronuncia “Esto me va a cambiar la vida, y es por ustedes”. El título de Fat Tony es el triunfo de lo inesperado. Una victoria necesaria para recordarle al mundo que no hay barreras para lograr lo que te propongas.

