Rocanrola 2026 vuelve a Alicante con una edición que confirma su crecimiento y su peso dentro del panorama urbano nacional. Durante los días 30 de abril, 1 y 2 de mayo, el Multiespacio Rabasa se transformará en un punto de encuentro para miles de asistentes que buscan algo más que un festival al uso. La propuesta no se limita a acumular nombres en un cartel, sino que construye una experiencia donde conviven distintas formas de entender el hip hop.
A lo largo de tres jornadas pasarán por sus escenarios más de cien artistas, dibujando una fotografía bastante precisa del momento actual del rap en España. En ese equilibrio entre historia y presente aparecen figuras como Kase.O, cuya presencia eleva cualquier line up, o el regreso de Hijos de la Ruina, uno de los proyectos más influyentes de los últimos años. A su lado, nombres como Nach, Delaossa, Fernandocosta, Hoke o Lia Kali refuerzan un cartel que combina referentes consolidados con voces que están marcando el rumbo de la escena.
Más allá de los conciertos, el festival amplía su propuesta con varios espacios diseñados para que la cultura urbana se viva de forma completa. El recinto contará con cinco escenarios que permitirán desarrollar una programación paralela y diversa, desde los directos principales hasta zonas más enfocadas al talento emergente o a otros sonidos que dialogan con el hip hop.
Uno de los puntos clave volverá a ser el Living Park, un espacio pensado para que el público participe activamente. Allí el graffiti se convierte en protagonista con murales creados en directo, mientras el skate y el BMX aportan esa energía de calle que siempre ha acompañado a la cultura. A esto se suma una cancha urbana donde se mezclan exhibiciones, concursos y freestyle, generando un ambiente que va más allá del espectador pasivo.
El festival también mantiene su apuesta por dar visibilidad a nuevos talentos. Iniciativas como concursos de rap o dinámicas abiertas permiten que artistas emergentes tengan la oportunidad de subirse al escenario y medirse frente al público. En esa misma línea, las batallas de freestyle vuelven a ocupar un lugar importante dentro de la programación, consolidando ese vínculo natural entre el rap escrito y la improvisación.
Rocanrola no solo crece en cifras, también en identidad. La combinación de música, arte, deporte y comunidad termina definiendo un evento que ya no se entiende solo como una sucesión de conciertos, sino como un espacio donde la cultura urbana se expresa en todas sus formas. Durante tres días, Alicante volverá a latir al ritmo del hip hop, reuniendo a miles de personas en una experiencia que refleja hacia dónde se mueve la escena.





