El pasado sábado 10 de agosto, Aranda de Duero despidió la 27ª edición del conocido festival Sonorama Ribera. Tras cinco días en los que la música, los conciertos y el buen ambiente se apoderaron del pueblo, llegó el momento de despedirse hasta el año que viene.

Aunque el festival ya lleva 27 años, fue en 2017 cuando comenzaron a apostar por incluir artistas urbanos en un cartel predominantemente indie. Desde entonces, han pasado por allí nombres como Nach, Toteking o Trueno. Actualmente, cada año se suman más artistas de este tipo; este año, algunos de los nombres clave fueron Natos y Waor, Dollar Selmouni, Recycled J, Drefquila y el gran YSY A, quien se apoderó del escenario principal para ofrecernos un show único.
Cuando alguien piensa en un show de YSY A, lo primero que viene a la mente son saltos, caos, trap, básicamente una locura total. Sin embargo, esta vez YSY A apostó por realizar una primera parte del show con música en directo, incluyendo guitarra española, batería, piano y «la voz viva del tango de Argentina«. En esta primera parte del concierto, YSY A interpretó canciones más tranquilas de su repertorio, las cuales el público presente disfrutó y aclamó por igual.

En la segunda mitad, la banda se despidió y el trapero argentino quedó solo en el escenario. Ahora sí, despertó el YSYSMO que todos conocemos: energía, pogos y bailes que culminaron con un final espectacular, con fuegos artificiales incluidos, para dar por finalizadas las actuaciones urbanas en la 27ª edición del Sonorama Ribera.





