El artista puertorriqueño Brray habla con Urban Roosters sobre su regreso a sonidos más cercanos a sus inicios, el lado más personal de su música y el momento que atraviesa su carrera. También recuerda sus primeros pasos, explica cómo se vive la música en Puerto Rico y adelanta algunos de sus próximos proyectos. Además, nos cuenta su relación con el freestyle, su admiración por El Menor y una faceta hasta ahora menos conocida: la escritura.
UR.- Llevas ya varias visitas a España. ¿Cómo te está recibiendo la gente y qué te trae esta vez por aquí?
BRRAY.- Esta es mi tercera vez este año visitando España, gracias a Dios. Cada año son más veces las que venimos para acá. El cariño siempre se siente y qué mejor que un verano en España.
UR.- En “La Sacra Famiglia” muestras una faceta mucho más personal. ¿Cómo nace el tema y por qué querías enseñar ese lado de Brray?
BRRAY.- Es algo que siempre he tenido ahí. El que es fanático mío desde el principio de mi carrera sabe que siempre tuve esa línea de cantar sobre la vida, los sentimientos, las emociones y todo lo que siente el ser humano.
“La Sacra Famiglia” es un tema bien personal. No lo hice pensando en números ni pensando en que se pegase. Lo hicimos pensando en que la gente supiera cómo me siento, las cosas que se pasan en esta industria y que no todo es color de rosa.
La gente se cree que esto de ser artista es fácil y hay que estar loco para hacerlo.
UR.- ¿Este lado más personal va a tener continuidad en lo próximo que publiques?
BRRAY.- Hay gente que se cree que yo solamente hago reguetón porque lo que han escuchado es “Lokera” y “Jepetta”, pero el que es fanático mío de verdad sabe que siempre he tenido esa esquina ahí.
Vuelvo a lo básico. Este próximo proyecto no es para números, es para que mis fanáticos se acuerden de lo que yo puedo hacer. Vuelvo a lo que empecé haciendo, a lo que me puso a sonar.
UR.- Antes de la música también estuvo el béisbol. ¿Hasta dónde llegaste con él?
BRRAY.- No llegué a ser profesional porque era muy chamaquito todavía, pero tenía futuro. Ya podían surgir oportunidades con mis estudios y había gente que me tenía en la mira. Tuve una lesión y fue como que le cogí más amor a la música que al deporte. Las cosas pasan por algo.
UR.- También estudiaste administración de redes. ¿Te ha servido de alguna manera en tu carrera como artista?
BRRAY.- De contabilidad no me gradué, pero de administración de redes tengo el certificado ahí. Lo digo abiertamente: lo hice para que mi mamá estuviera tranquila y yo pudiera hacer mi carrera musical sin que ella se sintiera desesperada por lo que estaba haciendo su hijo.
¿Si me ha servido? Para nada. Te hablo claro.
UR.- Puerto Rico tiene una relación muy especial con la música. ¿Cómo se vive allí?
BRRAY.- Hoy en día los chamaquitos en Puerto Rico ya no quieren ser ni baloncestistas ni peloteros, quieren ser artistas. Eso demuestra lo fuerte que está influyendo la música en Puerto Rico y todo lo que representa el negocio musical.
Imagínate que una islita así de pequeña en el mundo se inventa un género que llegó al mundo entero. Ya tú puedes imaginarte lo que eso crea en el fanático de la música, en el que hace música o en el productor. Sabemos que en Puerto Rico tenemos como una ventaja y de ahí también viene que los chamaquitos se motiven a ser artistas.
UR.- ¿Cuándo sentiste que la música había dejado de ser simplemente algo que hacías para convertirse realmente en tu profesión?
BRRAY.- Fue sorpresivo para mí porque yo no pensaba que iba a ser artista ni que iba a tener una influencia en este género.
Te puedo decir lo que me pasó a mí. Vino el huracán María a Puerto Rico en 2017 y, cuando todo volvió a la normalidad, a mí me había cambiado la vida. De momento había tres temas pegados en la calle y yo ni lo sabía.
Me vine a enterar cuando volvió la luz y todo el mundo empezó a comunicarse de nuevo. Ahí me di cuenta de que estaba pegado. Fue algo que hicimos trabajando durante dos o tres años y, de momento, se dio. Ya estaba haciendo parties, cobrando y todo cambió.
UR.- Cuando vuelves a escuchar tus primeros trabajos, ¿qué ves en aquel Brray comparado con el de ahora?
BRRAY.- Antes la música era subir un tema a SoundCloud, ponerle un cover y ya. Yo estaba tierno, no sabía del negocio. Solo estaba haciendo música porque me gustaba hacer música.
Miro atrás y escucho esos temas y digo: “Wow, lo mucho que uno ha mejorado, lo mucho que uno ha evolucionado y lo mucho que he cambiado”. Pero vuelvo a esas raíces ahora, que es también lo que mis fanáticos me están pidiendo.
UR.- ¿Y qué sensaciones tienes con tu próximo disco?
BRRAY.- Siento que en mi próximo disco todos los temas pueden ser single. Así de fuerte. Ese es el empeño que le pusimos al disco.
No hay skip.
UR.- También has compuesto para otros artistas. ¿Es algo que quieres desarrollar más en el futuro?
BRRAY.- He trabajado como compositor para otros artistas, pero no es algo a lo que me haya dedicado. Sí le he escrito a un par de artistas y es algo que me gustaría hacer algún día, tener también ese repertorio como compositor.
Yo siempre estoy componiendo y creando. Ahora, cuando tenga más tiempo y ya haya terminado los discos, también me voy a poner a escribir temas para otros artistas. Hago tanta música que a veces se pierde porque nunca sale.
Tengo más de 400 temas que no han salido en toda mi carrera. Ya no quiero que se sigan desperdiciando porque estoy en un momento en el que no grabo por grabar: lo que me sale es porque me gusta.
UR.- Y esa pasión por escribir te ha llevado incluso a terminar un libro. ¿Qué puedes contarnos de él?
BRRAY.- Es una novela especulativa sobre los años de Jesús que no se hablan en la Biblia. Ya lo terminé y estoy trabajando en la edición y el diálogo, pero la historia está terminada. Pronto la gente conocerá esa etapa mía como escritor.
Es algo que no me imaginaba que podía hacer. Cuando empecé, me fui como a otro mundo. Cuando estaba escribiendo sentía que estaba dentro de la historia.
UR.- ¿Encuentras similitudes entre componer una canción y escribir un libro?
BRRAY.- Sí. Tienen una estructura, aunque obviamente no es la misma. Con mi libro empecé a escribir sin pensar exactamente en lo que iba a hacer. Empezó con una idea y después fui estructurándolo, igual que con un tema.
A veces tengo una idea y no es la primera barra que sale. Uno va acomodándolo para llegar a eso que quiere decir o transmitir. Se parecen porque agarras la musa y te fuiste. Yo escribí y, sin darme cuenta, tenía medio libro.
UR.- Hablemos del freestyle. ¿Qué significa para ti y qué relación tienes con la improvisación?
BRRAY.- Yo a cada rato kickeo improvisando, pero no es algo que haga ni tengo ese don para que me salga solo así. Yo soy más compositor.
Pero obviamente para mí eso es cultura y es algo que va con el rap y el hip hop. Es otro talento. Es un don que admiro mucho porque eso no es fácil. Para componer tú te tienes que sentar a pensar; en freestyle no. Tú estás escupiendo y maquinando la barra que vas a decir mientras estás diciendo la primera. Es otra vuelta.
Para mí esos son raperos de verdad.
UR.- ¿Sigues las batallas? ¿Hay algún freestyler que te haya llamado especialmente la atención?
BRRAY.- El Menor, de Chile. Para mí está muy bestia. He visto más batallas, pero de lo que he visto y de la nueva generación, para mí ese es el más duro.
UR.- ¿Cómo eres sobre un escenario? ¿Qué se encuentra alguien que va a ver a Brray en directo?
BRRAY.- Yo no tengo filtro, no tengo personaje, soy yo. Gracias a Dios no me enfoqué en crear una expectativa para que la gente vea algo que no es. Yo soy yo y ya. Donde quiera que me pare en la tarima y con quien sea, soy el mismo.
UR.- Para terminar, ¿qué le dirías a la gente sobre todo lo que viene ahora?
BRRAY.- Mi gente, esperen la mejor versión de Brray. Viene el disco, viene el libro, que ya terminé. No quiero decir el título todavía, pero cuando salga me gustaría que le den un ojo y sepan que lo hice pensando en una película. No lo hice ni pensando en un libro. Va a ser algo grande.




