Por: @adr1_98
Siempre que hay un gran evento en la escena del freestyle, los amantes de la disciplina se mantienen varias semanas en trance recordando los mejores enfrentamientos y las rimas más explosivas. Con la FMS Internacional no iba a ser diferente. Tras la finalización de uno de los mejores eventos de la historia del mundo de la improvisación, entramos en unos días de resaca, de analizar y de comentar todo lo que dio de sí el mencionado espectáculo. A continuación, vamos a observar cómo fue el recorrido de Sweet Pain.

El sevillano se presentaba a la gran final como tercer clasificado de FMS España y como uno de los principales aspirantes al título. Dichas expectativas fueron confirmadas el viernes 10 de septiembre, el día de su debut en las clasificatorias. El andaluz se clasificó como primero de grupo, ganando tres de sus cuatro enfrentamientos y mostrándose muy firme en el escenario.
En su primera batalla tuvo en frente a una de las revelaciones del grupo de reservas, Skill. El peruano había dejado grandes sensaciones en el día de su estreno, pero Sweet Pain se sintió muy cómodo en sus últimas intervenciones, hecho que hizo decantar la batalla a su favor. Seguidamente, también derrotó a Stick, colocándose con seis puntos y asegurando virtualmente su clasificación. Sin embargo, en su tercer enfrentamiento sufrió un pequeño contratiempo cayendo contra Yoiker, en la que el mexicano fue ligeramente superior en el incremental mode. En su cuarta y última batalla del día se desquitó, venciendo a Wolf y obteniendo el pase a la gran final. En dicho enfrentamiento nos dejó una de esas respuestas al instante que nos erizan la piel con tan solo oírlas:
“Vine de un amor amargo que voy a contarte / este hijo de puta no puede ni compararse / ¿un amor amargo? pero que voy a contarte / mi estilo es más propio que el amor hacia una madre”
Tras su gran puesta de gala, Sweet Pain llegaba a la fase final con sus esperanzas intactas. El sevillano, tras un vibrante sorteo, quedó emparejado con Nacho, con quien cerraría la ronda de octavos. Una de las principales dudas que planeaban sobre la figura de Sweet Pain sería comprobar si su adaptación al formato con el público presente sería tan óptima como lo fue durante el transcurso de FMS España, con las gradas vacías.
Sin embargo, poco después del inicio de la batalla, pudimos ver que no fue del todo así. El andaluz no supo captar la atención de la grada, que en ocasiones no entendió sus rimas. No obstante, nos dejó un easy mode que, visto en video, parece de ensueño. Además, consiguió un PTB más elevado que Nacho durante la batalla (167 puntos vs 158.5), hecho que no le bastó para eludir la réplica. Las votaciones de Juan Ortelli y Danger dieron a Sweet Pain ganador por diferencia de 1 punto. Lamentablemente para sus intereses, la batalla hubiera sido suya directamente de haber logrado 0,5 puntos más en las puntuaciones de cualquiera de los jurados mencionados. Ya en la réplica, el argentino jugó mejor sus cartas y apeó a Sweet Pain de la competición antes de lo esperado tanto por el público como por él mismo.
Pese a todo, no se puede considerar que el desempeño de Sweet Pain fuera negativo. Tras cinco batallas consiguió tres victorias, una derrota directa y otra en la réplica. A pesar de que, finalmente, no pudo cumplir con las exigentes expectativas, no hay que olvidar que se trata de freestyle, una disciplina tan bonita como inexacta. Y aquí reside la magia de este mundo, si un día no consigues destacar, en otra ocasión brillarás con luz propia, algo a lo que Sweet Pain nos tiene más que acostumbrados.





